Caza mayor

4 febrero, 2015
Por elsauzalteckels

Los medios y conocimientos del cazador de esta modalidad son fundamentales, pero en ningún caso suficientes, y es el Teckel el complemento indispensable para poder realizar con un mínimo de éxito esta especialidad de caza.

El Teckel, con su aguda inteligencia, su olfato y su peculiar capacidad de oído -mucho más sensible que el nuestro- nos permite a través de su comportamiento percibir que la pieza a abatir está próxima. El Teckel no ladra en la espera, nos avisa poniéndose erguido, con movimientos de orejas hacia donde proceden los ruidos, levantando el hocico y olfateando el aire, y en casos extremos expresando un tenue gemido.

Nuestro Teckel debe estar sujeto con su collar, para que no pueda emitir ruido. Una vez que hemos disparadores muy importante hacer unos segundos de oído para situarnos en qué es lo que hace la pieza. Es entonces cuando debemos soltar a nuestro compañero, para que vaya a identificar en que punto exacto se encuentra la pieza, y en que estado de muerte o herido está. Todo esto lo percibimos gracias a los ladridos de nuestro perro. Según sea el estado en que se encuentra, así será el tono y la frecuencia de los ladridos.

La caza con Teckel le dará grandes satisfacciones ya que son perros muy polivalentes, además d especialistas en los rastros de sangre.

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